Cómo instalar hormigón impreso de la forma más sencilla

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Instalar hormigon impreso

Instalar hormigón impreso, o en general cualquier tipo de hormigón no es una tarea sencilla. Sin embargo si se siguen unos pasos con cierto cuidado, cualquier persona puede llegar a instalarlo, ya que la preparación del terreno, del hormigón y el vertido, no son demasiado complicado, tan solo se debería de tener cierto cuidado a la hora de realizar el estampado.

Y es que si no lo hacemos con sumo cuidado y poniendo especial interés, podemos acabar por estropear la losa de hormigón. Esto haría que tuviéramos que retirar la losa, volver a hacerla e intentar realizar el estampado de nuevo.

Si has decidido lanzarte a la aventura de instalar hormigón impreso, solo y por tu cuenta, algo que no te recomendamos, salvo que tengas alguna experiencia o seas un auténtico manitas, a continuación te dejamos todos los pasos que debes de seguir para alcanzar el éxito y dejar a todo el mundo con la boca abierta mirando tu hormigón estampado.

  • Prepara el suelo de forma adecuada. De esto dependerá tu éxito o fracaso en gran medida y es que la superficie donde se apoyará el hormigón es fundamental. Compacta y nivela el sustrato, con esto evitarás posibles drenajes y filtraciones en el hormigón. No escatimes tiempo en esta fase ya que es de vital importancia un terreno adecuado.
  • Coloca el encofrado. Este es el molde que le dará forma a tu hormigón. Habitualmente se fabrican en madera, aunque también puedes usar el plástico o Su colocación es vital para evitar problemas de drenaje, de falta de pendiente, o encontrarse con esquinas con un acabado pésimo.
  • Coloca la armadura. Para conseguir una losa con función estructural es básico colocar una armadura de acero. Habitualmente se vende con forma de malla metálica o de barras.
  • Llegó la hora de verter el hormigón. Después de preparar el terreno y colocar el encofrado y la armadura, llegó posiblemente el momento más delicado. Y es que verter el hormigón, para después convertirlo en hormigón impreso, es un punto crítico de todo este proceso. La forma más habitual de echar el hormigón en el molde es usando una hormigonera, que nos ayudará a repartir por todas las zonas el compuesto. Este debería de tener una mezcla, especialmente diseñada dependiendo de la zona, y es que no se usa la misma mezcla para una zona cálida que para una más fría.

Verter hormigón

  • Date prisa, es la hora de llanear la superficie. Inmediatamente después de verter el hormigón en el molde, llego el momento de dejar la superficie lo más lisa y nivelada posible. Además debes de asegurarte de que no haya ninguna pequeña piedra o desperfecto en toda la capa de hormigón.
  • ¿Vas a colorear el hormigón?. Si la respuesta es afirmativa, este es el momento de hacerlo, aunque también se puede colorear al hacer la mezcla, eso sí, suele resultar más económico hacerlo en este momento ya que solo colorearemos la parte más superficial y no toda la mezcla.
  • Estampado del hormigón impreso. Podríamos decir que ha llegado el momento más complicado, crítico y también complicado de todo este proceso. Y es que estampar el hormigón impreso, y falla en el intento, supone echar todo el trabajo a perder. En primer lugar debes de saber que es el momento adecuado, y para ello el hormigón no puede estar demasiado fresco, ya que se nos hundiría el molde y no quedaría el dibujo impreso de la forma correcta, ni demasiado duro.

Habitualmente se empieza a estampar por los bordes y se va hacia el interior. Además es conveniente seguir la misma dirección que hemos usado anteriormente para verter el hormigón. Si planificamos el estampado de forma correcta antes de verter el hormigón, elegimos el momento adecuado y cuidamos hasta el más mínimo detalle, sin duda alguna, estaremos mucho más cerca del éxito.

  • Curado del hormigón. Para los menos iniciados, curar el hormigón significado dejarlo fraguar para que adquiera las características que definen a cualquier hormigón. Durante este proceso, el hormigón se vuelve más denso e impermeable, lo que le hace conseguir una resistencia y una durabilidad que se puede ver en muy pocos materiales.
  • La importancia de las juntas de dilatación. Prevenir la aparición de grietas, debido principalmente a los cambios bruscos de temperatura, se puede conseguir gracias a las juntas de dilatación. Gracias a estas juntas el material podrá dilatarse y contraerse sin riesgo de que acabe por deteriorarse.
  • Tratamiento superficial. Podríamos decir que un pavimento de hormigón impreso no está acabo hasta que no se le haya aplicado una capa de protección, o también conocido como tratamiento superficial. Las resinas son las más usadas para esta protección, aunque existen otros materiales aplicables. Con ellos conseguiremos, además de la protección, unos colores más vivos o bien más mate y repeler la suciedad que se puede presentar de muchas y variadas formas.

¿Preparado para instalar tu mismo hormigón impreso?

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